y yo quisiera dar cuerpo
a las inútiles palabras
para abolir esa soledad,
que mis ojos hablasen.
Ser algo,
anclarme a tu pena,
patrocinar un atajo
entre tus ojos y los míos.
Y tus ojos me miran,
y están solos,
y yo no puedo amarte
sin la soledad de tus ojos,
a pesar de amarte tanto.
Y me quedo mirando,
y sólo veo tus ojos.























